

Una tendencia en la actualidad es planificar tener un solo hijo. Motivos económicos, familiares y que priman la realización profesional paterna, además de maximizar los recursos económicos, son algunas de las razones que han llevado a cientos de familias a tomar esta decisión. Pero ¿Influye realmente en la crianza del niño o niña en cuestión?

Severos daños físicos internos, altas posibilidades de sufrir hemorragias e infecciones, además de la posibilidad de volverse estéril o concebir pequeños con malformaciones físicas y neurológicas, son algunos de los riesgos que corre una mujer al someterse a un aborto voluntario, las que no siempre son puestas en el tapete y es fundamental tener en cuenta antes de tomar una decisión de este calibre.

Efectivamente es posible quedar embarazada luego de un aborto espontáneo; el desafío para la mujer es perder su miedo e inseguridad con respecto a este nuevo proceso de gestación.
El aborto espontáneo es una de las complicaciones más frecuentes en la gestación. Y aunque las probabilidades de que ocurra una pérdida es mayor entre las 7 u 8 primeras semanas de embarazo, va disminuyendo a medida que pasa el tiempo. Sin embargo, hay excepciones en que la pérdida puede ocurrir en el tercer trimestre.