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2019-12-13

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Equipo SaludActual

Anticipando la solución a futuros problemas dentales

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Con el fin de evitar el crecimiento disparejo de dientes definitivos, la ortodoncia infantil usa estas piezas para mantener la mordida intacta tras la caída de una pieza de leche, evitando complicaciones futuras y, en ocasiones, el uso de frenillos o correctores manipulares.


Los mantenedores de espacio son piezas de ortodoncia diseñadas para mantener y manejar los espacios dentales que deja la extracción de un diente primario. Su confección es realizada a la medida que el dentista u ortodoncista encargado del tratamiento estima indicada y obedecerá a los requerimientos del tratamiento del paciente, por lo que cada pieza es única en tamaño y confección.

Es importante destacar que su uso está orientado a casos de pérdida involuntaria o prematura de una pieza dental de leche, producto de alguna fractura o aparición de caries. Esto, porque al quedar un espacio libre durante mucho tiempo, las piezas dentales comienzan a moverse en su dirección ocupándolo, dejando a la pieza definitiva sin espacio, razón por la que crece torcida. 

Otra razón para utilizarlos es para asegurar la futura función de las piezas dentales, además de servir como una guía para que el diente de reemplazo salga por donde debería hacerlo.

Tipos de mantenedor de espacios

Tal como señalamos, existen distintos tipos de aparatos que varían en el material utilizado para su confección, la permanencia en la boca del niño y la función que cumplirán en el tratamiento.

La oferta consta de mantenedores de espacio removibles y otros fijos. Los primeros son confeccionados en acrílico, permitiendo que los niños puedan sacárselos para realizar su aseo y se utilizan generalmente en el caso de pacientes con una tendencia demasiado inclinada a tener caries, además existen ocasiones en que son confeccionados en forma de dientes artificiales.

Este tipo de piezas están pensadas para pacientes colaboradores con el tratamiento, en el caso de que sea necesario mantener la función masticatoria del diente perdido, además de fines estéticos. Son adaptables en forma, por lo que se pueden usar durante un tiempo prolongado, pero su material es bastante proclive a roturas o deformaciones.

Por otro lado, los mantenedores de espacios fijos generalmente son hechos en metal y adheridos a la pieza dental contigua al espacio, desde donde nacerá el espaciador. Estos pueden ser instalados y desinstalados solamente por un profesional. Existen cuatro tipos:

Unilaterales: Este envuelve la superficie del diente por fuera y deja un aro de metal en el espacio a tratar.

Corona y aro: Cubren la superficie del diente completamente y también deja un aro de metal en el espacio a tratar.

Calzado Distal: Es un tratamiento más complejo, pensado para espacios en que deben crecer molares. Suele insertarse una parte de él en la línea de las encías, evitando que el espacio se cierre.

Lingual: Este se utiliza mucho cuando falta más de un diente o no existe el espacio suficiente para poder alinear los dientes. Se trata de una banda que recorre las superficies linguales de los dientes y están fijas a dos molares inferiores.

Barra traspalatina: Es similar a la lingual pero recorre el paladar uniendo dos bandas, fijas en los molares superiores.

En el caso de los mantenedores fijos, existe cierta molestia los primeros días, mientras se acostumbra la mordida. Es importante limpiarlo varías veces al día con cepillo de dientes e hilo dental, para evitar que se acumule placa bacteriana. Además, es fundamental asistir a control con el médico que los instaló cada 3 meses y luego cada 6, en el caso de un tratamiento extenso.

Contraindicaciones y cuidados

Contraindicaciones hay pocas pero muy importantes. Este es el caso de un espacio donde ya es posible vislumbrar el nuevo hueso del diente que está brotando. Asimismo, si no existe una pieza cercana que reciba la corona del diente y hay suficiente espacio, no se justifica usarla, lo mismo sucede cuando el espacio es mayor a la dimensión del diente que viene en camino.

En cuanto a los cuidados del aparato es importante evitar ingerir alimentos duros como la manzana, turrón o carnes asadas directamente con el aparato, además de evitar el chicle y los dulces pegajosos que pueden quedar adheridos en el mantenedor de espacio, o bien, generar tanta presión en ellos que lleguen a romperlos.

Aunque la tentación de empujar y apretar el aparato con la lengua sea mucha, es importante no hacerlo, con el fin de no deformar ni romper la pieza.

Asimismo, es importante asistir a controles médicos periódicos. En el caso de los mantenedores de espacio fijos, para controlar la aparición de placa bacteriana y en lo que respecta a los mantenedores de espacio removibles, para ir ajustándolos a medida que el paciente lo requiera y para evaluar posibles daños o deformaciones en el equipo.

Tiempo de tratamiento

Los tiempos de duración de un tratamiento con mantenedores de espacio dependerán de varios factores. Uno de ellos es el tiempo transcurrido desde que se produce la extracción del diente, la edad del paciente y si está cambiando su dentadura inicial por una definitiva. Comprobar si es  que el diente está pronto a aparecer y cuánto tiempo de demora conlleva esto, si hubo movimiento de los dientes adyacentes, anterior al tratamiento.

Por Carolina Bustamante Cornejo



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